Dícese que se trata de la obligacion de jugar en una partida de ajedrez aún a sabiendas que sea lo que sea lo elegido el resultado sea nefasto, en ciertos momentos, nuestra vida es muy similar a un tablero de este juego, realizando pasos y estrategias muchas a veces a ciegas, disfrutando a veces, temiendo en otras, huyendo algunas, arriesgando, o meditando calmadamente cada movimiento, a veces tan pausadamente que el oponente se vá, cansado de esperar... yo soy una kamikaze por naturaleza, por lo que no puedo definirles exactamente una pauta para definir este tipo de estrategias y decisiones de vida, al igual que muchos de ustedes (o pocos de ustedes), muchas veces me dejo llevar por el instinto y creo en el valor de los sentimientos aunque a veces me pesa... y otras me alegro terriblemente por haberme arriesgado, todo ello sin olvidar jamas mi responsabilidad, pero sin aparcarme en el punto de seguridad que me haga temer cualquier incursion externa... a veces nos centramos tanto en lo material y los titulos que olvidamos que el verdadero reconocimiento de vida no viene de afuera, si no de estar satisfechos con nosotros mismos, con lo que somos, con lo que sabemos, con lo que nos sabemos capaces de dar y de hacer.
Leía hace un rato una frase que dice: "En el ajedrez como en la vida, la mejor jugada es la que se realiza". No temamos escuchar un "jaque mate", y si alguna vez lo hacemos, podemos pensar: "... tuve la fuerza, el valor y la paciencia para llegar al final del juego, hoy ya no tengo fuerzas para sujetar en mis manos ninguna pieza mas, pero mañana sera otro dia y volvere a jugar sin miedo y las piezas importantes en mi vida, procurare cuidarlas"
Todo "Zugswang en la vida real aunque aparentemente nefasto en realidad nos enseña que detras de la decisión tomada no sabemos lo que nos espera y no por ello debemos tener miedo o paralizarnos por la ansiedad. Por ello meditemos nuestra eleccion.
No temamos... vivamos¡¡
Seamos asquerosamente positivos¡¡







