domingo, 18 de abril de 2010
Entre ciruelos y manzanas
Me han pedido un breve resumen de recuerdos de infancia...jo, hay muchisimo por contar pero os resumiré contandoles que aquí, no he visto bugambilias...eran una de mis flores favoritas despues de los girasoles, ahora me gusta tambien la flor de muertos porque el olor me lleva directamente a pasajes de mi infancia en Semana Santa en la Huasteca Hidalguense, en la casa de mi abuela...aun recuerdo como ya saben, el miedo que me daba pensar en que los muertos volvian a casa siguiendo el camino de pétalos deshojados desde el panteón (cementerio) hasta el altar lleno de comida recien hecha que en silencioso homenaje preparaban en casa... yo comia, mas bien, picoteaba, a escondidas de la abuela, era una autentica fiesta para los niños y aun asi... no lograba subir de peso y no me gustaba comer carne, (solo cosas dulces y frutas), recuerdo el miedo-respeto que me daban los pies heridos y sangrantes de las personas que iban en las procesiones, (era tan pequeña que los pies era lo unico que podia ver desde mi altura), mi infancia huele a café, manzanas, a incienso y jazmin, ciruelas y melocoton, a aceite de higado de bacalao, a alcohol, hospital y vitaminas.
Aún adoro el verde de los jardines, el azul claro del cielo cuando recien amanece, el sol al atardecer y el olor a mañana nueva, tal vez porque en los veranos de mi infancia, las bugambilias color rosa-rojo (como uno de mis fulares favoritos) iluminaban las paredes de piedra de los parques, de las iglesias, de las casas, el jardin de mi abuela brillaba y yo a escondidas soñaba con cortar un montón de flores, cosa prohibida que provocaba aun mas el deseo de hacerlo. El amanecer en la casa de la abuela embriagaba de sol, las aves cantaban y mi árbol favorito de melocotón y ciruelos me esperaban como todos los dias en la huerta, (no recuerdo cuantas veces me caí de el segundo árbol, tenian que ir a por mi porque me habia "empachado" de comer montones de ciruelas crudas) en las mañanas habia magia en esa casa, el olor a café y el sonido de las palmadas de la abuela haciendo tortillas me encantaba, habia un poste electrico que daba a la primera planta de casa desde donde bajaba como bombero a la calle llenandome la piel de astillas...comia fresas silvestres que se daban a la orilla de la calle sin pudor (sin pensar que los perros habian pasado primero que yo a "regarlas"), cierro los ojos y me veo, dialogo, comulgo con mi niña interna a la que no pienso abandonar...puedo imaginar el frio de las tardes de niebla y lluvia, cierro los ojos y veo a mi familia, a mi madre (terriblemente hermosa e inteligente sin que ella lo supiera) a mi padre, a mis hermanos los veo aún niños en mi memoria, mis tias siguen soñando con ir al "baile" el fin de semana, mis tios (tan altos como son) juegan basquetbol, el ruido de la plaza del mercado me agobia y me gustan los puestos de juguetes donde me detengo y me estiran del brazo para seguir andando, cierro los ojos de nuevo...me abraza mi abuela y mi abuelo...cierro los ojos y acaricio a los perros, alimento a mis peces con lombrices que recojo, (no entiendo porqué les gustan si saben malisimas, lo tengo comprobado¡), como tartas (pasteles) de lodo cocido, toco el agua helada del rio y me enfermo, leo montones de libros a escondidas en el "tapanco" (trastero), camino hacia el bosque recogiendo flores y comiendo con la abuela... como verán, me gustó mi primera infancia, y me remonto facilmente a ella, me gustó soñar con ser mayor, me siento satisfecha e inconcientemente vuelvo y rebusco los buenos momentos que siempre me hacen sonreir, curiosamente recuerdo más el pueblo que la ciudad. El pueblo ha cambiado, la casa esta casi abandonada, mi familia vive en otro sitio, el bosque ha desaparecido, el hombre que vendia pan y la mujer que vendia helados han muerto, mi ciruelo fue cortado, y los libros... no sé que fue de los libros, si, naci en DF, soy Hidalguense, mis raices nacen en la Huasteca Hidalguense y me siento orgullosa a rabiar de ello, la pena que tengo es ver todo lo que ha cambiado mi pais en los ultimos años, ahora, tambien pertenezco a España y tengo el corazón dividido entre ambos.
Ahora debo de crear hermosos recuerdos para Moi, tal y como os he dicho por teléfono...nunca olvidare mis raices...Me preguntan qué es ahora de mi niña interior? esta en pacifico acuerdo conmigo, aqui sigue la pequeñaja, sale a veces...y entre otras cosas le encanta ver zapatos y comer fardelejos (un postre de almendras). Por cierto, la de la foto de arriba es una servidora con 3 años y aqui con 2, obviamente los mofletes estan maquillados. Esta foto en particular me encanta porque la original estaba manchada y costo mucho recuperarla con photoshop.
Nuesta infancia no solo es personal...forma parte de un cúmulo de tradiciones y costumbres de un pais, de una cultura, de una etapa histórica que si logramos comprender unos y otros nos aportan experiencias y tolerancia mutua, si nos escuchamos, si nos comprendemos, si convivimos en paz os aseguro que todo ira mejor. Recuerdan ustedes su infancia? a que huele su niñez? Y a su niño-niña interior que le gusta? Si le tuvieran de frente...estaria contento con lo que ha hecho de mayor? que cuentas le rendirian?
NO le dejen morir.
No todo es rosa...








