
Dos enormes gotas empañaron uno de los cristales de las lentes, la gente empezaba a correr de un lado a otro en la ya casi vacia plazuela en pleno centro de la ciudad, era el ultimo dia del año y le habia dado ese deseo irremediable de caminar por las ultimas horas del año, rememorizando cada paso y cada vivencia de esos ultimos meses.
Habia sido un largo año, casi místico en su vida, donde las cosas perennes e imperennes habian perdido el orden y las facultades.... siguio andando, sin paraguas, sin guantes, sin gorro...sin tristeza, sin apenas ruido por las calles, piso nuevamente sus huellas antiguas pero con otras energias, miraba los cristales empañados de los pisos, el vapor de las chimeneas, los pocos o casi ausentes arboles de navidad, habia muchas plazas de parking vacias, y enormes charcos de agua donde se reflejaban los edificios y donde navegaban las hojas caidas de los árboles, su cabello casi estaba empapado, pero disfrutaba de esa sensación de retirar el flequillo mojado del rostro, se sentia viva, tremendamente viva y libre.
Una suave brisna se alojaba lentamente en la tela del abrigo, que brillaba humedecido, entro a un bar a tomar un cafe humeante que abrazó con ambas manos mientras miraba por la cristalera que cual pantalla de cine reflejaba la vida tras de si, alguna abuela corria por la barra de pan a ultima hora dando pequeños y cuidadosos pasitos para no resbalar, una mujer sollozaba abrazando el telefono público de la esquina, un hombre escuchaba musica a todo volumen dentro de su coche moviendo los dedos sobre el volante mirando el infinito, los empleados satisfechos cerraban los negocios y corrian a casa, los niños pegaban la nariz en los cristales dibujando con sus pequeños dedos figuras en la opacidad que su aliento dejaba, un indigente paseaba por la calle con extraña alegria fumando un pequeño trozo de cigarrillo manchado de barro, una pareja se despedia en la terminal de autobuses, y aun asi... las calles se veían casi vacias...una extraña atmosfera envolvia ese dia, ese momento, ese justo instante del año en el cual iba muriendo el tiempo. Mañana empezaria un nuevo año, una nueva oportunidad de existir con su correspondiente consuelo psicologico de tener la oportunidad de volver a empezar, pero hoy... mil y una historias desconocidas entre si y no menos importantes tomaban forma y vida dentro de miles de almas de manera distinta y diferente...cual realidad alternativa, cual reflejo tras el espejo de una serie de vidas anonimas, y a la vez silenciosamente enlazadas por el eje transversal del tiempo.
La chica del telefono podria haber charlado con el hombre solo del coche, y a la vez, dar un cigarrillo al indigente, que podria haber ayudado a cruzar la calle a la abuela del pan, que podria haber dado la bendicion a la pareja que se despedia en la estacion de autobuses, cuyo hijo tal vez dibujaba mariposas en algun cristal opaco de cálido aliento...miles de realidades alternativas a dos segundos del pensamiento...el pensamiento...perfecto taller creativo del hombre que solo la accion y la voluntad convierte en realidad, que lo mismo consuela o destruye, que lo mismo vive o muere con las contenciones del prejuicio o de la pereza... accion-reaccion, actividad-pasividad, inercia-voluntad... y a final de cuentas la simpleza de seguir o no la estrella de la felicidad que alguna vez pasa por delante nuestro o dejarla pasar...el pensamiento...frágil, sutil, errático o acertivo, brutal, dulce o mártir dentro de la pequeña grandiosidad del ser humano....como una pequeña caja de Pandora que no siempre encierra tormentos dentro de si, si no que a veces, los aisla en una mística inversa... y a final de cuentas giramos en el bendito libre albedrio que solo el conocimiento de nosotros mismos y de la serena naturaleza de nuestra libertad compartida nos deja equilibrar.
Era momento de seguir... las lentes estaban secas, ella pensaba que por mas grandes que sean las gotas de agua... no siempre es seguro que tras de ellas venga una tormenta... abandono el cafe con una sonrisa, metio las manos en los bolsillos y andó mirando al frente perdiendose en la distancia entre el dia gris y las calles humedas de invierno, frias de ausencia, rotas de emociones liberadas... no, no habia llovido mas, la vida continuaba...era asi, era terriblemente simple y a la vez sutilmente complicada, lo que era claro para ella, es que siempre seguiria caminando bajo cualquier cielo que eligiera...como ahora... como siempre...






