domingo, 6 de septiembre de 2009

Abandono

La calle estaba llena de gente que llegaba con el repicar de las campanas del pueblo que anunciaba nuestra llegada, casi pasaba desapercibido, y no alcanzabamos a comprender de donde salian todos en medio de la nada, el tenia 68 años, aunque se veía mucho mayor, de andar cansado, se adivinaba en su mirada nublada la larga espera hacia la nada, la entrega de su tiempo a la mera supervivencia del dia a dia... sin esperanza.
Su encanecido pelo se veía sucio, herrumbroso como su piel mate y ennegrecida, las manos deformes por la artritis dejaban entrever callosidades, largas y negras uñas, la gente le miraba con asco, pasando de frente y careciendo de cualquier tipo de compasion, ese dia, llegamos con las furgonetas y consultorios moviles a ese pueblo, (Solo en ese, no puedo generalizar) no habia hombres en edad de trabajar, solo quedaban los niños, mujeres y ancianos, el calor extremo limitaba las horas de trabajo y el trabajo bien pagado escaseaba por no decir que no existia, los votos se compraban con comida y la fe se exigia ciega, las mujeres eran propiedad de los hombres y los hijos servian para obtener subvenciones...alli comimos arroz y mole verde... como en casi todos los pueblos que visitabamos era la comida mas lujosa que nos podian ofrecer, y aunque estabamos cansados de ella, comiamos ávidos, absolutamente hambrientos y sedientos, la gente miraba a traves de las ventanas de muchos de esos pueblos, porque nos daban mas de lo que ellos mismos podian permitirse. Tuve que comer carne por no haber otra cosa, alli deje de ser vegetariana (en ese entonces)... la cara de los niños mirando con sus enormes ojos hambrientos a traves de los cristales no nos dejaba pasar bocado a pesar del hambre.
Ese hombre a lo lejos, esperaba su turno para pasar a consulta, no me toco a mi, que sentada detras de una vieja mesa y una silla a punto de caer, sin mas armas que una caja de medicamentos que reunimos cantando con el grupo que formamos varios medicos (no habia otra manera de conseguirlos por la falta de presupuesto) y con una lamparade exploración a media bateria, un fonendoscopio y depresores (abatelenguas) ...si habia suerte.

Uno de mis compañeros atendio a ese hombre (que seguramente leera este post)... me conto que ese homre estaba muy enfermo y sin medios para poder acudir a la consulta de especialidad de la cabecera del municipio, iba anemico ademas y la falta de alimentos se notaba, como buen profesional, pregunto qué comia y el hombre le respondio: "Espero que los vecinos le den de comer a su perro... y tomo su comida"
Los ojos de mi compañero a lo lejos cristalizados detras de sus gafas trataban de ocultarse...
Desde entonces, sé que le recuerda a pesar de los años, yo tambien le recuerdo...
No puedo ver el desperdicio de comida sin sentirme culpable por ello, tambien mi recuerdo para ustedes, para todos mis compañeros de Servicio Social en ese año largo y cruel, aunque tambien divertido en las noches de guitarra en medio de la nada, de entregar nuestro poco dinero a la gente, de tomar coca colas caducadas en envases antiguos, de caminatas, de mirar ranas debajo de las farolas, de ver los campos llenos de luciernagas (nunca las volvi a ver), de escondernos al caminar por las calles principales para no ser raptadas, de interrumpir las comidas para atender a gente que venia caminando por horas para vernos, terminamos con un corazón lleno de enseñanzas no solo de supervivencia dentro de la profesion, si no de verdaderas enseñanzas morales entre ellas, aprender a valorar lo que tenemos, por muy simple que sea, como una ducha caliente, un plato recien cocinado... un vaso con agua, un simple vaso con agua, o un servicio en condiciones... recuerdan esas letrinas de madera vieja y raida en medio de los huertos donde mirabas hacia arriba y abundaban las telarañas? entraba el sol por las rendijas y con cualquier movimiento el polvo flotaba entre la luz como pequeñas galaxias ante nuestros ojos, algunos camastros de los pueblos tenian bichos, y en otras casas donde nos alojaban se desvivian por nosotros... recuerdan que un cubo con agua era un tesoro para podernos duchar?...

No quise poner una foto de grupo hasta no tener su permiso, pero les dejo una mia de aquellos tiempos, en un pueblo adelante de Zimapan si no me equivoco, asi era yo en esa epoca. No recuerdo quien me presto esa enoooooooorme chaqueta, pero gracias.


Cuantas cosas hemos vivido...