Hace unos dias, como ultimamente me pasa en las guardias, soy la que mas trabajo tiene, (cosa que no me molesta) y ademas en ese momento me encontraba algo nerviosa por todos los planes de vida a mediano y largo plazo, me lleva mucho tiempo estudiar, formarme y pensar en ello... en realidad cuando se esta conciente de que puede y no puede ser, los caminos alternativos son los que llevan mas tiempo, que el plan final en si. Tengo muy claro lo que quiero profesionalmente y en mi vida como madre, el resto, prefiero dejarlo aparcado de momento.
No los mareo más, y les termino de contar: nos han llamado antes de media noche para transladar a un paciente critico al hospital principal de la region, a la UCI de Coronarios, era un paciente especial: médico jubilado, sabia perfectamente la historia natural de la enfermedad que le pasaba y despues de pasar un par de dias teniendo mil diagnosticos en la cabeza, no queria aceptar que lo que sentia podría ser un infarto atípico, con que se presentó al hospital y se confirma de inmediato la ultima sospecha... entonces, despues de fibrinolizar previo protocolo religiosamente establecido, llegamos nosotros a por el para su translado a una UCI coronaria.
Resulto ser un medico especialista, directivo en su momento, que de camino me conto sus batallas medicas, mientras lo conectabamos a todo el aparataje de la UVI, me conto su evolucion como medico, la metodologia de estudio en la facultad de medicina en aquellos tiempos, su busqueda de formación en el extranjero, su periodo de adaptacion a otro pais con otro lenguaje, sus consejos para poder sobrevivir al primer año fuera del pais y la manera de adaptarse a un nuevo idioma dentro de las paredes de un hospital... me conto sobre las enfermeras, sus compañeros estudiantes, los bares, las comidas, la historia de la medicina y la evolucion de los tratamientos, yo honestamente me encontraba vigilandole estrechamente para el esfuerzo de la charla no afectase su estado general... pero por otro lado, el viaje le resultaba tan ameno mientras charlaba y con sus ojos nublados evocaba las imagenes en el techo de la UVI y con las manos dibujaba los viejos jardines europeos de la postguerra... entonces su cara cambio al recordar a un hombre holandés con el estomago presuntamente perforado a quien no le dejaron atender por carecer este de seguro médico, y tuvo que tomar valor y sacarle del hospital, y sentarlo en el jardin de fuera, y todo esto durante su primera guardia en Alemania, sus ojos se llenaron de lagrimas contenidas por mas de 40 años al recordar con impotencia a ese paciente, pálido, sudoroso, rubio, de ojos azules con los surcos del rostro marcados por el dolor... se despidio de el al terminar la guardia y al volver no estaba y nunca mas lo vio. Siempre se preguntaba qué habia pasado con el y asi... por décadas.
Despues continuo hablandome de su vida y su brillante carrera... no pude mas que pensar que es un hombre y un profesionista admirable. Al despedirme de el, me dio un fuerte apreton de manos deseandome éxito en mi camino y alegremente dentro de su gravedad decia que el translado habia sido muy rapido (fueron mas de dos horas) y que habia aprendido mucho sobre este tipo de terapias intensivas móviles.
Entonces comprendi que la grandeza del alma humana no reside solamente en actuar para el bien de otros, en querer, entregar nuestro cariño y obra ... tambien radica en la capacidad de recordar, comprender y evitar los daños colaterales que a veces por politicas externas, o inconcientemente podemos causar y procurar evitarlos, aunque bien muchas veces es dificil acertar a la primera con nuestras acciones, para ello aprendemos de nuestros errores, la vida es a veces larga y lenta para algunos, o rápida e intempestiva para otros, monotona o gris para otros mas, yo soy del grupo de los que creen que la vida es muy corta... ella nos da pequeños momentos de prueba, pequeños chispazos de acciones y reacciones...y muchas veces nos sentamos a esperar el mejor momento cuando en realidad nuestra labor es CREARLO.
Solo espero... no haber dañado a nadie en el camino y si lo hice... fué sin querer.
Pues nada, me desaparezco una semana que me voy de viajecito con mi peque despues de una racha de varias semanas sin parar de trabajar...
Un abrazo¡¡¡






