martes, 28 de octubre de 2008 | By: Lorena Rivera

Un mensaje al tiempo.


Un hijo es una pregunta que le hacemos al destino.
José María Pemán (1898-1981) Escritor español.

Tener hijos no lo convierte a uno en padre, del mismo modo en que tener un piano no lo vuelve pianista.
Michael Levine

No puedes imaginarlo, ahora no sé que edad tendrás cuando puedas leer estas líneas , pero el primer dia de todos tus dias yo estaba alli casi sin estar en mi, nerviosa, incapaz de articular palabra, temblorosa ante el nuevo reto, soñe muchisimo tiempo con el momento de verte por primera vez porque te esperaba con mucha ilusión, pero todo miedo se desvanecio al sentirte conmigo y verte por primera vez, algo se desperto en mi, (ese algo que consideramos cursi en la juventud y que mi madre me advertía que sentiria y no le creí hasta ese momento) y siempre has sido el motor que guia mis pasos, que me levanta simplemente con mirarme con esos ojitos brillantes y enormes.

Ahora estamos juntos, soñando con barcos piratas, con loros sobre hombros de capitanes con pata de palo, vivimos en un mundo de superheroes y animalitos que hablan... asustamos a los fantasmas inexistentes de casa, aprendemos juntos, pero mas yo de ti, porque gracias a ti controlé mi carácter, lo templé, gracias a ti mi paciencia y mi comprension aumentaron, mi orgullo tambien sufrio cambios, mi mundo y mis objetivos se modificaron, gracias a ti el cansancio dejó de existir, y ahora gracias a ti aprendi a tomar mis riendas con los objetivos claros, sin importarme el "que dirán" como antes, de las cosas positivas que espero para ti, para tu vida, sé que solo predicando con el ejemplo podré mostrartelas.

Verte crecer y ayudarte a hacerlo es el mejor papel que he hecho en mi vida, (a pesar del caos ocasional, siempre mantengo la postura de mi papel prioritario de estar a tu lado), pero solo tú serás el dueño de tu vida... mi papel es hacer de ti un niño feliz ahora y a futuro... un buen hombre.

Me preguntabas hace unos dias, porqué yo no queria que el genio de la lampara me convirtiera en una princesa... y sigo pensando que no es lo que deseo. ¿Sabes porque?...

..Porque prefiero ser tu mama.

Cariñito mío...feliz cumpleaños¡¡

martes, 14 de octubre de 2008 | By: Lorena Rivera

Al otro lado del jardin.


Hay días en que me siento ajena a los días. Martes que saben a domingo, lunes que nunca terminan. A veces, las llaves de mi casa no son mías, los zapatos me quedan demasiado grandes, mi voz no me pertenece. En la pantalla en blanco de la computadora se aburren las palabras y languidecen las ideas. Me asomo por la ventana. Tomo un libro y me acuesto en el sillón: basta con leer un párrafo para darme cuenta de que no es ese el libro que quiero leer. Tomo otro y luego otro. Me baño. Empiezo una carta que no terminaré de escribir; preparo un café que no me acabaré de beber. Sé que a mi casa le incomoda mi presencia de extraña y me escupe por la puerta hacia la calle. Pero tampoco ahí encuentro sosiego: camino por las calles de mi barrio como una extranjera. Quisiera que las ventanas me hablaran de algo; reconocer los rostros de anteayer; poder leer los muros como palimpsestos. Pero este barrio es un jardín baldío donde no he enterrado nada.

Valeria Luiselli
"Al Otro lado del Jardín"
(fragmento 15)

Aun recuerdo el sabor... para la asfixia basta lo cotidiano, las rutinas y la extrañeza del paisaje, para la asfixia basta el silencio, los largos silencios donde no queda mas que decir, las charlas interminables e interminablemente vacias... para la asfixia basta la distancia marcada por el mar, bastan las pausas, las cartas vacias, las esperas que nos invitan a olvidar sanamente aquello que no llegará o que no quiere llegar... y aunque es sano verse a si mismo como discipulo de la experiencia (que solo viviendo se obtiene), esta por demás el llenarnos de palabras contradictorias, solo basta preguntarnos:

¿Es asi como queriamos vivir? ... no se puede vivir mirando por el orificio de la cerradura y para salir no hay cabida para el miedo: la cobardia como sublime causa de error en tantas historias.

No cabe duda que tomar las riendas debe tener un motivo y un fin... yo tengo el mio.


miércoles, 8 de octubre de 2008 | By: Lorena Rivera

Cronicidad

El alma resiste mucho mejor los dolores agudos que la tristeza prolongada.
Jean Jacques Rousseau

No siempre el camino es recto... desde las eternas necedades humanas de controlar el destino, surgen las adversidades casi inadvertidas (voluntariamente) que vamos vertiendo gota a gota, que aceptamos o rechazamos no siempre a buen tiempo y que se derraman, nos hunden y cronificamos o que definitivamente nos llevan a romper desde el centro con los esperados daños colaterales no menos importantes... y un buen dia, casi sin querer nos vemos orillados a volver a retomar dolorosamente las riendas de lo que siempre fuimos y que inevitablemente con el tiempo la vida nos ha llevado a ser, por el simple y cotidiano derecho a persistir que no siempre es defendido, pero que es nuestro derecho.


Este es mi momento.


Gracias por sus correos electronicos y llamadas... estoy de vuelta.